martes, 4 de noviembre de 2008

Bilbao

Visita fugaz desde Barcelona.

Un sólo día, para una ciudad, que en cuestión de turismo, no pide mucho más.


Madrugar y visitar el Guggenheim, donde fácilmente nos tiramos 2 horas viendo y disfrutando. Veníamos desde el Sagrado Corazón, punto de encuentro entre Sabino Arana y La Gran Vía. Cogimos el paseo de Uribitarte desde el Palacio Euskalduna (me discutieron que el Kursal era más bonito...) y vimos la Uni de Deusto (arquitectónicamente no tengo quejas). Y así hasta el Guggen, un paseo agradable. Que si "Ama la araña" que si "Pupi el perro"... lo típico.

Después del museo bajamos al Casco Viejo siguiendo el paseo (zubi zuri, ayuntamiento, arenal...) Así pudimos disfrutar del teatro Arriaga que, a mí personalmente, me encanta; quizás no tanto por bonito, sino por el recibimiento que le hace al Casco Viejo de la ciudad.


Un par de pintxos, sin poder enseñar bien el Casco y a comer (Restaurante Abaroa) al lado del ayuntamiento. Tras una comida agradable, cogemos el funicular para subir a Artxanda y desde allí poder ver toda la ciudad, sin tener que hacerla a pie barrio a barrio. Cuando bajamos nos dirigimos al museo del Athletic; visita guiada casi personalizada ;)



Para terminar, bajamos al Casco Viejo, para poder verlo bien; el Mercado de la Ribera, la iglesia y puente de San Antón, la Catedral de Santiago y las famosas 7 calles. Para darle el broche de oro al viaje nos merendamos una merecidísima tarta de queso del Irrintzi (c/Santa María) y nos fuimos de poteo por Somera.



Fue corto, pero interesante.